UN MENSAJE LEGIBLE A LA DISTANCIA ADECUADA
Un escaparate puede verse desde la acera, la calle o el interior de la tienda. Por eso la distancia de lectura, la cantidad de texto, el contraste, las dimensiones de los cristales y los elementos ya presentes influyen en la composición. Los horarios, los datos de contacto y la información importante deben mantener una jerarquía clara y ser legibles sin sobrecargar la superficie.
Una foto frontal permite localizar los distintos paneles de cristal, los montantes, los tiradores, los bordes y los demás obstáculos. Indica las dimensiones de cada zona implicada y señala qué debe permanecer visible obligatoriamente. La disposición final debe comprobarse antes de fabricar.
